Así es Maria
María serpentea por la vida.
Tan pronto está, como ya se esfumó.
Ante el dolor o lo que no le gusta se marcha,
Es como un ángel que agita sus alas sigilosas y desaparece.
Es un ser etéreo que no se puede medir, no se puede tocar.
Rehuye del contacto físico, sólo ella es dueña de su espacio y quien puede decidir, quien entra o sale.
Es un ser fascínate,
Llena de imaginación
Ternura rodeada de espinas para que no la hieras
Fragilidad
Fortaleza de alma
Encantamiento por lo simple
Palabras dulcificadas en una amargura que no le corresponde
Corazón inquieto
Juventud divino tesoro
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