reconciliacion
No logro reconciliarme con mi casa. Las paredes que me rodean tan pronto se convierten en mi refugio como en mi pesadilla.
Me es inevitable pensar que allí han pasado cosas buenas, pero también muy malas. La mala energía no se va de ese sitio y no me deja dormir tranquilo.
Nada más comprar la casa los problemas aparecieron y no he tenido las ganas ni la ilusión que se tiene al 100% como cuando te dan tu casa. El sitio donde vas a vivir y realizar tu vida.
Solo tengo ganas de venderla, de huir de aquello que me recuerda que la compre con una ingrata que no me deja vivir. Le tengo manía al sitio donde tantas veces hice el amor y ahora solo rezuma odio. También es de recibo decir, que allí he vuelto a vivir experiencias muy bonitas y otros amores han ocupado mi cama, quizás sea unos de los motivos por lo que me reconcilie por un tiempo.
El otro día apareció una gotera en el salón, después de todas las que llevo, ya tendría que estar acostumbrado a ellas, pero cuando la vi, una sensación de calor, de furia, de rencor invadió mi cara; note como perdía el control. Para mas inri tenia invitada en casa a comer y no podía disimular, me dio una crisis de ansiedad y aquella insignificante gotera representaba la metáfora de mi hogar; por fuera todo parece tan bien colocado, tan ordenado, tan limpio, pero por dentro los cimientos se pudren, me arde el corazón, no puedo seguir viviendo en esa casa, o al menos todo lo que me recuerde que anécdota paso por mi vida, y no con esto supondremos que estoy pillado aun por ella, no, todo lo contrario, es odio lo único que siento, bueno odio y desprecio por su mezquindad.
Ayer fui a correr como de costumbre, al terminar había liberado tanta adrenalina que deseaba gritar fuerte y correr aun más. Como es lógico yo y mi corrección en las formas me frenaron mi libertad, también hay que decir que corría en mitad de una calle del centro y que el susto hubiese sido descomunal.
No quiero volver al pueblo, ni a mi casa, quizás cuando lo haga y la rutina le de una patada al hastío del tiempo libre, todo vuelva a la normalidad, a la reconciliación que conseguí al final del curso, y entonces carezcan de sentido todas estas palabras. Eso espero, y ya se que solo yo tengo ese poder y esa decisión de querer que así pase.
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